21.9.07

El pedido


Apenas llegaba al tablero de timbres, en puntas de pie Lucinda miraba el papelito y luego el portero eléctrico, pero no lograba encontrar el 14 “E” , en ese edificio no había 14 “E”, volvió a mirar el número de la puerta, sí era ese, 2557 pero ni noticias del 14 e.
Lo sospechaba, lo intuyó, pero ahora ante la evidencia y la tarea que tenía por delante, no lograba calmarse. Tocar uno por uno los timbres mientras en su otra mano la comida caliente le abría cada vez más el apetito.
Pero esta vez era peor: había 40 departamentos, no quería volver a pasar por eso, los insultos, los gritos , hasta los ladridos de los perros se escuchaban por el aparato.
-Si señora, de la rotisería, Ud hizo un pedido por casualidad??
- No querida, por favor, no molestes estoy durmiendo la siesta.
Además, aguantar la mirada despectiva de los vecinos que al entrar o salir del edificio sospechaban de su presencia, después de todo: ¿tanto tiempo tenia que estar ahí parada para entregar un pedido??
Y es que en los tiempos de la “inseguridad” cómo gustan en llamarlos en los medios , cualquiera es sospechoso. Ya no ampara el hecho de ser mujer.
“Una banda integrada por chicos de 12 años , tres varones y una mujer asaltaron esta mañana un supermercado, armados con navajas”
Bueno hacía rato ella había pasado los 20 pero todavía le decían nena.
-Nena , ya tocaste este timbre, porque no te dejás de joder!!
Siempre pasaba los mismo , para cuando lograba dar con el responsable del pedido la comida ya estaba fría y se quedaba sin la propina.
Recordó cuando empezó a trabajar: “necesitamos chico para delivery” decía el cartel, ella, que ya estaba cansada de recorrer negocios, se la jugó , necesitaba trabajar urgentemente, entró y dijo,
-vengo por el cartel, señalando el papel que ya se estaba despegando del vidrio por la humedad y la grasa que exudaba la cocina .
Don Tincho la miró de arriba abajo y se quedó un rato largo haciendo foco en su delantera,
- esto es de lunes a domingo, aquí no hay bicicleta ni motito ni nada, ya se nos mató un flaquito y yo no quiero más quilombo, pura pata, vas a poder? No serás muy flojita vos no?
Lucinda contuvo el aire, primero por el asco que le dio esa mirada, luego por la noticia del fallecimiento. En seguida le vino la carita de su beba,
- si señor no se preocupe.
Ya hacía dos años de eso, ya se había acostumbrado a esa mirada inescrupulosa, era como si sus ojos estuvieran ahí abajo, no había manera de que Don Ticho , la mirase a la cara al hablarle. Por suerte no había pasado de ahí, jamás había insinuado nada el hombre.
Pero todavía no lograba acostumbrarse al hecho de que Jacinta, la esposa de Don Tincho, la encargada de tomar los pedidos, fuese sorda, al menos esa era la excusa, pero ella sabía que era una venganza secreta, después de todo no era la única que percibía las miradas de Tincho.
-Si es acá , nena hace una hora hice el pedido!!

11 comentarios:

mi despertar dijo...

Bueno ser la primera no es fácil.tu artículo me ha dejado una sonrisa envuelta en sueños

Antonela dijo...

Nuevo flog que renace de algún otro ya muerto y viejo. Gracias por pasarte.

¡Esos trabajos sos perturbadores, y lo peor es que uno no tiene otro lugar a donde correr porque las paredes abundan y el suelo se termina acá nomás!


Un beso,
A.

Daniel de Witt dijo...

La denigración laboral es un flagelo de nuestro tiempo. Triste, pero real, y a riesgo de ser repetitivo, no cambiará mientras exista la explotación del hombre por el hombre.
Ah, y por cierto, extraordinario el post anterior.
Un abrazo.

fgiucich dijo...

Muy, pero muy de actualiadad, amiga. Abrazos.

MAYA dijo...

Que te puedo decir Mireya, siempre hay una mujer insegura detrás de un mirón que le hace la vida imposible a la gente que necesita el trabajo. Lo de sorda una venganza absoluta. 40 departamentos, dios!!!!

Me gusto la historia, muy actual como dice fgiucich.

Un beso linda y que tengas una buena semana,

Maya

MiNe dijo...

Hola Mireya:..

Me gusto mucho tu historia, y es que en el trabajo diariamente podemos encontrarnos con cada anecdota,
Te dejo mis saludos y un enorme beso, deseandote tengas muy buena Semana...
lghc

Ferípula dijo...

pLAP, PLAP, PLAP....Y DE PIE!!!!!

Fijate que leía y me imaginaba la escena, tan habitual por nuestra tierra...
Qué buen cierre! jeje!

Sabés lo que es "joder" en España???? imaginate..... :D

Gasper dijo...

La mezcla exacta entre la ficción percibida por la visión atenta de los barrios reales, y las noticias verdaderas que tendrían que ser ficcionales.

Besos de verdad

Anónimo dijo...

El analista: Bien Mireya, te pasaste con los dos post, el anterior y este, en cuanto a este, muy bien contado, es facil ver la escena, eso al escribir es un don.

Mr. Magoo dijo...

Vivi la escena como si fuera una pelicula, imagine a cada personaje, a la nena de 20, a la esposa muda, el edificio de apartamentos, todo, es increible como conecte mi mente con esta narracion, en fin, me despertaste los sentidos Mireya.
Es una triste realidad, sobre todo eso que llamas "tiempos de inseguridad", no sabemos por donde va a llegar, y las vejaciones que mujeres y mucha gente tiene que pasar por ganarse el pan de manera honesta.
Me encanto la historia...
Un abrazo...

Sil dijo...

que mal que anda el mundo...que triste...pero que bueno leerte. asaltada por una banda de niños de ocho años, anonadada, me despido por ahora, con un beso enorme. gracias por estar alli. aqui. aqui nomas. y por el apoyo.