27.6.08

Atención epidemia

Se ha confirmado que esta epidemia contaminará a billones de personas durante los próximos años. Se está expandiendo con increíble rapidez por todo el mundo.
Te enviamos este mensaje porque muy probablemente sus síntomas ya están manifestándose en ti y, creemos necesario ponerte al tanto de su naturaleza:

Por favor compruébalos:
1. Tendencia a dejarse llevar por la intuición y por lo que verdaderamente se quiere, en vez de actuar motivado por la presión de los miedos del pasado, o por ideas limitantes acerca de sí mismo.
2. Total desinterés en juzgar a otros o juzgarse a sí mismo de cualquier manera que genere conflicto o separación.
3. Total incapacidad para preocuparse (este es uno de los síntomas más preocupantes).
4. Completa y amorosa aceptación de los demás y renuncia definitiva a tratar de cambiar a otros.
5. Un deseo intenso de cambiar en miras a mejorar cada día en todos los sentidos.
6. Ataques, repetidos y totalmente sorpresivos, de risa, combinados con una extraña y permanente sensación de gratitud y armonía para con tus semejantes.
7. Incontrolable tendencia a sentirse de nuevo como un niño, juguetón, abierto y descomplicado.
8. Tendencia a ser soñador, a ilusionarse sin razón y con entusiasmo.
9. Pérdida repentina de la arrogancia y mala memoria en el sector cerebral en el que los resentimientos y el dolor son almacenados.
10. Profundo respeto y veneración por la vida.

Si quieres seguir viviendo asustado, bajo un sentimiento perpetuo de crisis, de conflicto o conformismo, evita a toda costa contacto con las personas que presentan estos síntomas.
Si ya manifiestas algunos de los síntomas, te informamos que son irreversibles que nunca podrás recobrarte.
Las vacunas contra esta irrefrenable epidemia son las siguientes:
- Lee todas las noticias sensacionalistas que puedas.
- Ve televisión todo el día, especialmente los noticiarios nocturnos, para guardar en tus sueños los crímenes del día.
Habla constantemente de las cosas terribles que van a pasar y exagera lo más que puedas.
- No trabajes, no te diviertas, no hagas inversiones, ni pienses en nada que pueda significar progreso o evolución; piensa que el mundo se va a acabar mañana.
- Concéntrate en los problemas, en lo desagradable, en las enfermedades y en la muerte; conviértete en un especialista del miedo y el dolor.
- Entabla discusiones violentas e inútiles.
- No permitas que tu estado de salud se libre de flagelos tales como dolores de espalda, problemas digestivos, dolores de cabeza, alta o baja tensión.
-Desvalórizate lo más posible, no reconozcas nada noble o bueno en ti.
-Muy importante ¡Quéjate todo el tiempo y no reconozcas nada bueno o positivo.

Justificar a ambos ladosDesconocemos el nombre del autor o autora de este escrito

11 comentarios:

Juana Banana dijo...

HERMOSO!

ESTOS POST SON VITAMINA PARA EL ALMA!

VITAMINA A, O F, DE FELICIDAD!

aristideseljusto dijo...

Jajaj!!
Desgraciadamente, los argentinos somos inmunes a esta misteriosa enfermedad...

Saludines!

ElPoeta dijo...

Me gusta esa epidemia, amiga mía. Ojalá que se extienda rápido. Un beso,
V.

Z E N dijo...

Brillante...quisá, la nota que dejé en caso, curiosamente, habla de lo mismo.

Te espero si? quizás, podamos hacer algo.

Un abrazo.

Gabriel dijo...

Espero contagiarme.
Saludos,

Gabriel

Mr. Magoo... dijo...

Digamos que... me urge contagiarme? Esta epidemia deberia de expandirse mucho mas rapido de lo que ya lo hace, asi que... podemos tener fe? Ojala....
Esto es buenisimo Mireya, muchas gracias. Un saludo.

Adolfo Calatayu dijo...

Crucemos los dedos para que esta epidemia se transforme en pandemia cuanto antes !!!
Brillante,querida Mireya.
Muchos besitos

Rosas Gamarra dijo...

El hecho de desconocer al autor lo convierte en interesante...

Lidia M. Domes dijo...

Si, Mireya, dejemos que se expanda!!!

Abrazos,

Lidia

klimt dijo...

quejarse todo el tiempo

conozco mucha gente que nunca esta contenta con nada
por mas que les va de maravilla, siempre hay un "pero"....

un gran abrazo para vos

a ver cuando coindicimos y platicamos en la red

Alvaro

fgiucich dijo...

En lugar de una epidemia, deberíamos provocar una pandemia. Muy bueno. Abrazos.