12.12.06

Ay por los niños

Estos días de tórrido calor en la ciudad parecen aumentar mi sensibilidad o mi lupa para ver ciertas cosas que antes tal vez pasaban de largo, en especial con los niños:
Escena 1: en el colectivo (bus) una mamá jovèn con su niño pequeño, tendrá 2 cuanto mucho 3 aún no sabe hablar bien ,él a upa suya sentado, ella coloca su boleto en la malla del reloj, él acomoda sus bracitos sobre los de ella, ella retira sus brazos para ocuparse del boleto, él vuelve a apoyarlos sobre los de ella, ella nuevamente los retira con diferentes excusas, finalmente él toma el boleto y comienza a jugar , ella lo reta.
Escena 2: niña de 6 aprox. arrastra su mochila por la calle con su guardapolvo, hace calor ,está cansada, la madre camina delante, la niña llora, le grita algo a la madre, esta le devuelve una cachetada.
Escena 3: (a los pocos metros) madre obesa, lleva de la mano a su niño de más o menos 5 , él niño protesta, "mà me pica, me duele",en relaciòn a la presión de su mano e intenta zafarse. La madre no lo mira, sigue caminando.
Sé que son recortes parciales, y desconozco "la interna" de las relaciones, pero si puedo observar la intolerancia de estas madres , no puedo dejar de preguntarme , qué nos pasa como sociedad, no puedo culpar a las mujeres, esto es parte de un problema mayor, pero lo que pone la piel de gallina es que pasará con estos niños el día de mañana.
Pequeñas violencias cotidianas, sutiles, casi invisibles, porqué nos cuesta tanto aceptarnos, porqué les exigimos tanto a los niños. Porqué nos tenemos tan poca paciencia.

11 comentarios:

Alicia dijo...

El calor, en lo personal, siempre pero siempre se caracterizó por acentuar mis rasgos más negativos entre ellos, la falta de paciencia!

Anónimo dijo...

Saludos desde el Caribe, Zenia en:

http://imaginados.blogia.com

Gracias por la visita Mireya.
Hay que tener mucha calma para ser madre. Tengo una hija de 15 años, a veces pierdo la paciencia con ella, pero trato de dominarme.
Es preciso que les escuchemos, que le demos importancia a todos sus problemas por pequeños que parezcan.
Hasta pronto

Leodegundia dijo...

Gracias por tu visita.
Quizás llevamos todos una vida demasiado estresada y eso nos deja muy poca paciencia y lo pagan por regla general los niños sin darnos cuenta de que ellos acabarán por verlo normal y se lo harán a su vez a sus propios hijos cuando llegue el momento.
Un abrazo

giovanni dijo...

Qué es el problema mayor y de donde viene la falta de paciencia?
Volví al blog mio dándome el espacio del canto de los idiomas.

la-de-marbella dijo...

Hola Mireya, He leido tu post de Navidad y cierto es lo que dices.Casualidades de la vida, tenemos una edad similar y pensamientos parecidos aunque nos encontremos en alejadisimos puntos geograficos. En cuanto a los niños, como madre, te diré que a veces se pierde la paciencia con ellos, los niños suelen ser obtinados y caprichosos. Lo malo no es perder la paciencia, es de humanos perderla en ocasiones,Lo malo es perder la educación y no saber contenerse. No parar y ponerse en el lugar de un crio de la edad que sea. Pretender criar a los hijos a base de golpes y malos modos es sembrar destrucción y ruina. Un placer visitarte, nos seguimos viendo. Besos

Fanmakimaki dijo...

Es complicado estar en el justo medio en la educación de los hijos. Dando disciplina pero sin ser tirano.

malatesta dijo...

Aún no soy padre, aunque me gustaría serlo pronto, así que no puedo hablar con conocimiento de causa. Lo más parecido que tengo es un lorito, al que quiero mucho, pero que a veces me saca de quicio.
Pobres locos bajitos, como los llamó Serrat. Es una lástima que tuvieras que presenciar esas escenas, porque también las hay tiernas, mucho más reconfortantes.
Saludos desde el otro lado del charco.

Miada dijo...

Mireya de todo habrá. Claro que a veces las mamás nos excedemos en nuestros comportamientos, curioso que en tu visión no hayas encontrado cuando son ellos los que se exceden... digo yo que también deberemos tenerlo en cuenta para el día de mañana.
La mayor parte de esos comportamientos son aprendidos, tratamos como nos tratan o nos enseñaron al tratarnos a nosotros.
Fíjate que hasta tú caes en lo mal aprendido... hablas de una "mama obesa", no creo que el adjetivo de obesa sea necesario para aclarar la escena y tampoco creo que tire más fuerte de su hija por ser gorda.

Un beso.

Mireya dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios:
Giovanni: no se cual es la causa , supongo que multicausal y que cada situación debe ser particular.
Miada: es cierto lo de obesa puede sonar a prejuicio, en realidad lo aclaro porque doy por supuesto que una pesona obesa es violenta consigo misma, pero además y es lo que trato de decir en el blog es que todos somos un poco violentos con nosotros mismos. Gracias

Anónimo dijo...

pienso varias posibilidàdes sobre este tan delicado, antiguo ,y...
estructurante tema ,del serhumano , ò sea nosotros .
la violencia , creo que en la mayorìa de los casos se dà desde el mas fuerte sobre el mas debil, del mas grande al mas pequeño è indefènso .
los niños nos despiertan tàntos diferèntes sentimientos que , pareciera en muchos càsos que queremos que desaparèzcan ;
¡ tantas vèces negàmos al otro !¿nò? .matàr es negar , aplastar (de tantas diferentes formas )es negar .
es muy difìcil , pero simple al fìn , ubicàrnos en nuestro banco amàble de la plaza y,esperàrlos mientras exploran ese territorio què , tambien fuè y es nuestro todavìa .
està muy complejo el tablèro , creo que nos lo han complicado y, creemos que debe ser asì , voto
por lo màs sencillo y, no enloquecer , darnos mas tiempo para abrir nuevos canales de encuentro con los demàs ; tomar en cuenta que el otro es un yò como yò y buscar nuestra continuidad en los demàs , esa continuidad que existe entre nuestros musculos y nuestra propia piel y entre esta y el aire y entre el aire , y el otro , no existe separaciòn real .
te quiero mucho , que estès muy muy bièn .

pascualete !!

chuic chuic !!

Anónimo dijo...

hay de todo en la viña del señor, muchas veces son cuestion de amor y responsabilidad, como sea, hay veces que el mas debil, sin importar la sangre, recibe la descarga de las frustraciones